Qué revisar tras entrega del control de inventario
Descubre los pasos críticos que tu empresa debe seguir después de recibir el sistema de control de inventario para evitar sorpresas y garantizar su correcto
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La entrega del software marca el final de una fase y el inicio de otra: la puesta en marcha real. Si tu empresa ya cuenta con un sistema de control de inventario, ahora debes asegurarte de que lo que se ha entregado funciona según lo acordado y que no tendrás interrupciones costosas. En este artículo encontrarás los puntos clave que debes revisar, quién debe responder si algo falla, qué incluye el mantenimiento y cómo proteger tu inversión.
Lo que empieza el día de la entrega
En la práctica, la firma del acta de entrega suele ser un momento de alivio, pero también de incertidumbre. Lo que pocos destacan antes de firmar es que la entrega no implica que el sistema esté listo para operar sin ajustes. Algunos aspectos que suelen pasar desapercibidos son:
- Validación de datos maestros: los códigos de productos, unidades de medida y ubicaciones de almacén deben coincidir con los registros que tu empresa ya maneja. Un desajuste del 2 % puede generar errores de stock que se descubren semanas después.
- Configuración de roles y permisos: el mapa de accesos debe reflejar la estructura organizacional. Si el jefe de operaciones no tiene acceso al módulo de ajustes, el proceso se detendrá.
- Integración con la facturación electrónica: en Perú, cualquier movimiento de inventario que impacte la emisión de documentos debe estar sincronizado con SUNAT. Verifica que la conexión esté activa y que los archivos XML se generen correctamente.
- Capacitación práctica: la capacitación teórica no basta. Programa al menos dos ciclos de pruebas operativas con usuarios reales antes de cerrar la fase de entrega.
Estos puntos forman la base para que el sistema empiece a generar valor desde la primera semana.
Quién responde cuando algo falla
Una vez que el software está en producción, la responsabilidad de resolver incidencias recae en el proveedor, pero bajo condiciones que deben quedar claras en el contrato.
- Tiempo de respuesta: la mayoría de los acuerdos establecen un SLA de 4 horas para incidentes críticos (pérdida de visibilidad total del stock) y 24 horas para problemas de menor impacto. Exige que estos plazos estén escritos y que se especifique el canal de comunicación (ticket, correo o teléfono).
- Responsable de la solución: el proveedor debe asignar un técnico de soporte y, si la causa es un error de desarrollo, un ingeniero de software. En caso de configuraciones erróneas, el responsable será el consultor de implementación.
- Qué exigir por escrito:
- Acta de entrega detallada que enumere los módulos entregados, versiones y configuraciones.
- Plan de contingencia que indique cómo operar manualmente mientras se resuelve el problema.
- Informe de causa raíz para incidentes que superen 8 horas, con acciones correctivas y plazo de cierre.
Con estos documentos, tu empresa puede presionar al proveedor y evitar demoras que afecten la cadena de suministro.
Mantenimiento: qué es y qué no
El mantenimiento suele confundirse con la mejora continua, pero son conceptos diferentes.
- Corrección de errores: implica reparar fallas que impiden el funcionamiento básico. El costo está normalmente cubierto por la garantía o el contrato de soporte.
- Mejoras funcionales: son solicitudes para añadir reportes, automatizaciones o adaptar el sistema a cambios regulatorios (por ejemplo, nuevas disposiciones de SUNAT). Estas mejoras suelen negociarse como proyectos adicionales.
- Rehacer o refactorizar: si la arquitectura del software no permite escalar a más de 200 almacenes, la solución es una re‑ingeniería que debe considerarse como una nueva fase de desarrollo, no como mantenimiento.
Para evitar sorpresas, incluye en el contrato una cláusula que delimite claramente qué actividades están cubiertas por el mantenimiento y cuáles requieren un presupuesto aparte.
Cómo evitar quedar atrapado
El riesgo de quedar dependiente de un proveedor es real, sobre todo cuando el código fuente y la documentación no están bajo tu control.
- Accesos: solicita que todas las cuentas de administrador del sistema sean transferidas a tu equipo antes de la firma final. Mantén al menos dos usuarios con privilegios de super‑admin.
- Copias de seguridad: el plan debe contemplar backups diarios completos y una copia off‑site. Verifica que puedas restaurar los datos en menos de 8 horas.
- Documentación: exige diagramas de arquitectura, manuales de usuario y guías de API. Sin ellos, cualquier ajuste futuro requerirá volver a depender del proveedor.
- Propiedad del código: el contrato debe dejar claro que el código fuente, scripts y configuraciones son de tu empresa. Si el proveedor retiene derechos, cualquier cambio futuro implicará costos adicionales.
Cumplir con estos puntos garantiza que tu inversión siga generando valor sin quedar atrapada en una relación asimétrica.
Conclusión
Después de la entrega del sistema de control de inventario, tu empresa debe validar datos, roles y integraciones; definir claramente quién responde ante fallas y con qué plazos; distinguir entre corrección, mejora y re‑ingeniería; y asegurar accesos, copias y documentación para mantener la autonomía. Cumplir con estas prácticas reduce riesgos, acelera la adopción y convierte la entrega en el verdadero punto de partida de la mejora operativa.
